Mostrando entradas con la etiqueta Manyanet. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Manyanet. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de octubre de 2015

PENSAMIENTOS DE SAN JOSÉ MANYANET


VE A NAZARET Y ESCUCHA CON DOCILIDAD LAS PALABRAS DE PAZ Y DE VIDA ETERNA QUE SALEN DE LOS  LABIOS DE JESÚS, MARÍA Y JOSÉ. ( E.N. I, 1)


Ve. Sal de donde estés, deja tus circunstancias, tus aparentes riquezas, tus ataduras, tus límites y…ve. Ponte en camino y para ello deja. Camina y cuenta con el cansancio, con el desasosiego, con la impaciencia. La meta a la que se te envía – Nazaret- no se alcanza nunca. A Nazaret se va, no se llega. Ir a Nazaret es buscar a Dios: sobrepasa los límites humanos. ¿Cómo puedo alcanzar el Misterio? ¿Puedo acaso hacerlo mío?

domingo, 14 de diciembre de 2014

PREPARANDO EL CORAZÓN PARA LA FIESTA...

Da gusto cuando los exalumnos siguen celebrando en el corazón la fiesta de san José Manyanet. Les dejo el video de Pablo Jorge. Disfrutenlo. 

jueves, 27 de marzo de 2014

MANYANET Y LA HISTORIA DEL TEMPLO DE LA SAGRADA FAMILIA


Desde siempre los Hijos e Hijas de la Sagrada Familia hemos sabido de la vinculación de nuestro Fundador con el templo de la Sagrada Familia de Barcelona. Los Hijos se empeñaron en la defensa de Manyanet como inspirador del Templo pero la idea era recibida con cierto recelo y silencio.Había, decían, pocos datos. YA NO ES ASÍ. 

Josep Mª Blanquet S.F. presenta el día 7 de abril sus últimas investigaciones en un libro titulado "El origen de la Sagrada Familia. Jospe Manyanet, el inspirador". Blanquet demuestra, con numerosos documentos y objetos aparecidos recientemente, que san José Manyanet  tuvo   una fuerte incidencia y relación con ellos. José Manyanet  manifestó el anhelo de levantar un templo, que quería que fuera como un gran púlpito para proclamar los ejemplos de vida doméstica de Jesús, María y José a las familias, y, por tanto, que el futuro templo fuera dedicado a la Sagrada Familia y no sólo a San José, patrón de la Asociación Josefina. Bocabella, varios obispos con el P. José M. ª Rodríguez y Gaudí después, aprobaron y secundaron  la propuesta.

jueves, 9 de enero de 2014

MANYANET DE LA A...A LA Z.


H de hijos e hijas.

Para Manyanet una palabra muy querida es hijo, hija. El religioso y la religiosa  de su Instituto se reconoce, ante todo, hijo de la Sagrada Familia. En el libro de La Escuela de Nazaret, Jesús, María y José llaman a Desideria “hija” como el más bello de los nombres. Y ella se identifica hasta suplicar: Bendecid ahora a vuestra hija y quedará del todo consolada.

Ser hijo/a de la Sagrada Familia nos define. Por cuanto Jesús, a quien nos consagramos y seguimos, es Hijo; por cuanto un hijo debe parecerse a su Padre y “ser santo como Él es santo”. El hijo es fruto del amor. Manyanet se sabe hijo de un amor de predilección y también son hijos de este amor los dos Institutos. Pero además el hijo vive en la intimidad de la familia…de la familia de Jesús, María y José. Por eso, por ser hijo/a, podemos ser testigos y apóstoles de la Sagrada Familia.  

“Este solo calificativo debe llenarnos  de  esperanza y alegría santa, a la par que recordarnos constantemente que hemos sido,llamados a  copiar en nosotros con mayor perfección las virtudes, de las que nos dieron  admirable ejemplo nuestros amados padres Jesús, María y José”.


Es una palabra bonita en su significado. Viene del latín “filius”, palabra que emparenta con “felix, felicis” que significa fértil, fecundo y, por extensión, feliz. Por tanto, somos plenamente hijos/as de la Sagrada Familia si, como tales, somos fecundos en nuestra vida, si engendramos vida. Porque el hijo, que recibe la vida por definición, está llamado a ser fértil. Sólo así será feliz. 

Manyanet no quiso para sus hijos e hijas otro nombre que el de hijos. El espíritu de filiación que recibimos en el bautismo halla su plenitud en la vivencia de Nazaret. Sabernos hijos/as hace florecer en nosotros las virtudes que caracterizan Nazaret: el abandono, la simplicidad y sencillez, la acogida, la capacidad de asombro, el afán de conocer – de alcanzar la auténtica sabiduría- la confianza, la transparencia de corazón…
Dicen que nuestro mundo ha “matado” la figura del Padre. No lo sé, tan sólo sé que necesitamos ser lo que somos: hijos
Y por supuesto, reconocernos hijos implica vivir como hermanos, que también tiene H!

[1] MD,I.21ª

lunes, 16 de diciembre de 2013

SAN JOSÉ MANYANET


FELIZ DÍA DE SAN JOSÉ MANYANET. 
QUE EL BENDIGA TODOS NUESTROS HOGARES.

Un santo marcado por el 4 - me decía hoy un sacerdote- " Fundó los Hijos de la Sagrada Familia en 1864, fundó las Misioneras en 1874 que fueron reconocidas en 1894...fue beatificado en 1984...y canonizado en 2004. ¡El 2014 tiene que ser también un año especialmente Manyanetiano!". Y como buen cura añadía: "tiene que ser un año de vocaciones"...
Ya saben: a pedir hoy que haya muchos jóvenes que sientan la llamada a vivir el Misterio de Nazaret
Así sea...

domingo, 3 de marzo de 2013

MANYANET DE LA A A LA Z...


G de Gratitud

De la mano de la humildad, virtud fundamental para el camino espiritual según todos los santos, aparece también la gratitud.
Manyanet brilla con luz propia en ese vivir constante y perennemente agradecido. Con aquellos que le hicieron bien pero también con los que, aunque qui´za no quisieran dañarlo, sí fueron un duro obstáculo en su camino.
Conocemos su gratitud para con D. Valentí Lledós, el párroco que lo guió de pequeño y lo trató como a un hijo…
Sabemos también que la aceptación de la petición del obispo Caixal de que asumiese las religiosas fundadas por él cuando Manyanet se dispone a fundar otras, se debe, única y exclusivamente, a la gratitud que Manyanet profesa a Caixal. En efecto, éste se había portado con él como un solícito padre más que como un pastor y le proveyó de todo mientras lo tuvo a su lado, tanto material como espiritualmente. No sólo cuidó de él sino que se fio de él. Cuando le hace la “petición de Vergara”, Manyanet se siente en deuda con su obispo y asume, por gratitud, una empresa que él mismo ve inviable.
Podríamos poner muchos ejemplos pero donde más finamente brilla la gratitud en Manyanet es en su relación con Dios. De hecho, para Manyanet no hay otra definición para el pecado y la mediocridad que la de “ser ingrato”:  “Feos y destestables son todos los vicios pero ninguno más reprensible que la ingratitud” (E.N. 3º, 42)  dirá Manyanet por boca de Desideria. Y con curiosa asociación  le pone color a este vicio: es “negra ingratitud”(ibídem)
La vida del creyente no es para nuestro fundador más que un camino de gratitud y correspondencia a tanto bien recibido. Con la clara conciencia de que es imposible corresponder al amor de Dios.
Pero es preciso agradecer no sólo lo que hemos recibido sino aún aquello que esperamos alcanzar. Y la finura de espíritu se refleja en Manyanet en la capacidad para saber agradecer no sólo los beneficios sino también las cosas adversas. Porque no hay que mirar los dones sino la Mano que se nos acerca, la Mano de Dios.
Sólo así, el humor de Manyanet ante su dolor físico, puede entenderse. Las llagas eran gracias. Y él las agradecía porque vivía en gracia. En constante gratitud. 

domingo, 13 de enero de 2013

MANYANET DE LA A...A LA Z...

 
 
F de Familia
Cuando somos jóvenes tenemos muchas palabras. Madurar y hasta envejecer, consiste en irte desnudando de toda palabrería para quedarte con aquella palabra que sintetiza y potencia tu vida. Dios tiene una palabra para cada uno de nosotros y descubrirla puede llevar toda la vida. A veces, por pura gracias, algunas personas la descubren tempranamente. Cuando se ha “oído” se convierte en la palabra motor que mueve toda la existencia y así lo vemos en muchos santos: para Teresa de Lisieux fue “infancia”, para Francisco de Asís “pobreza”, para Ignacio de Loyola “magis”, para Domingo de Guzmán “veritas”, para Teresa de Jesús “oración”, para Carlos de Foucauld “Nazaret”…
Cada santo revela al mundo es “cosa necesaria” que todavía nos falta en nuestro conocimiento de Dios. La vida y obra de Manyanet tiene una única palabra: Familia. La espiritualidad de Manyanet consiste en captar de manera sencilla y profunda el misterio de un Dios que es familia y el realismo de la Encarnación del Hijo de Dios. Desde el momento que toma conciencia de ese don, dedica toda su vida a la propagación de la devoción y culto a la Sagrada Familia. De la contemplación de esta Trinidad de la tierra se deriva su concepción de la familia humana, que tambiéne s hogar, escuela, taller y templo.
Para acercar el mundo a la familia de Nazaret,  
·         Funda dos congregaciones que él definirá como “familias para las familias”.
·         Promueve la erección de un Templo dedicado a la Sagrada Familia.
·         Escribe numerosos libros y opúsculos.
·         Fomenta la devoción a la Sagrada Familia estableciendo “Visitas espirituales a Nazaret” cada miércoles, escribiendo trisagios en su honor etc…
·         Funda la revista “La Sagrada Familia”.
·         Promueve la Visita Domiciliaria de la Sagrada Familia.
·         Deja las bases para el desarrollo de una Tercera Orden constituida por familias cristianas y laicos en general.
Manyanet vive espiritualmente en Nazaret con Jesús, María y José a quienes llama “Nuestros Padres”. Desde allí contempla las familias del mundo que viven – especialmente en la España del s. XIX- un proceso de descristianización y se empeña en acercar la realidad al ideal, en llevar el evangelio de Nazaret a todos los hogares.
Hacer de cada hogar un Nazaret resume su anhelo más profundo. Porque quien es auténtico hijo y testigo veraz es siempre apóstol fecundo. 


jueves, 6 de diciembre de 2012

MANYANET DE LA A...A LA Z...


E de Espiritualidad

Espiritualidad Trinitario-Nazarena
Si otros santos han destacado por su cristocentrismo, el camino de Manyanet es absolutamente trinitario. Su unión e intimidad con Cristo, sus largas noches de oración, su deseo de asemejarse a Él, hallan su hontanar en la vida en el Espíritu que alimenta y nutre su fe como camino hacia el Padre. Nazaret es el campo de su contemplación y la pérgola que lo eleva a contemplar – ver con el corazón – a Dios en su misterio Trinitario.

En este sentido, la figura de Desideria, creada por él en La Escuela de Nazaret, no es otra cosa que el trasunto del alma del Padre. En efecto, Desideria – San José Manyanet- va a Nazaret llevada de su profundo anhelo de santidad. Allí aprende que “la santidad es posible”; para ello hay que entrar en la escuela de Nazaret, aprender, hacerse discípulo y llevar, como en un taller, todo lo aprendido a la práctica. Manyanet tiene un profundo sentido de filiación y se acerca a Jesús, María y José como “hijo”. Les habla con total confianza y escucha atentamente sus enseñanzas. Nazaret se ha convertido en su hogar espiritual del cual nunca se ausenta; es más: es un templo en el que habla a los tres Sagrados personajes. Vivirá pues la espiritualidad de Nazaret que es hogar, escuela, taller y templo.

Y de Nazaret saldrá para servir a los hermanos. Manyanet es  hombre de gran actividad, quizá porque es profundamente contemplativo. Y en el corazón de Dios, que es Padre, Hijo y Espíritu, acierta a comprender qué necesita profundamente la sociedad del siglo XIX.  Por eso desea hacer de cada familia un hogar a imagen de la Familia de Nazaret, contando con la participación de los laicos. Manyanet es el santo que ha penetrado en el misterio trinitario como inspirador de la santidad personal a la cual todos estamos llamados, como modelo de vida religiosa y como prototipo de familia.

 

miércoles, 28 de noviembre de 2012

MANYANET DE LA A...A LA Z...


E de Escuela
Una de las imágenes más relevantes que Manyanet nos da de Nazaret es la de la “escuela”.
Nazaret es el ámbito en el que incluso Dios aprende a ser persona. Por tanto sólo si vamos a Nazaret aprenderemos nosotros a ser la gloria de Dios, aprenderemos a ser persona según el estilo de Jesús.
Nazaret es escuela de virtudes y las virtudes son la moneda pequeña y cotidiana  de la santidad. Nazaret presupone actitud de discípulos: humildad y docilidad resultan imprescindibles para crecer, como Jesús, en gracia y sabiduría.
En la Escuela de Nazaret nuestro corazón halla lo que desea y desde ella somos capaces de atraer al mundo pues la familia de Nazaret es perfume que se esparce por doquier.
Hablamos ya de Desideria, pero es impensable no citarla al reflexionar sobre qué significa vivir en la escuela de Nazaret.  Veamos qué podemos descubrir en las visitas que hace Desideria a Nazaret:
-          Vivir en la escuela de Nazaret es una respuesta a los “toques interiores” que el corazón experimenta y a la seducción que el Misterio  irradia: atraída por la exquisita fragancia de vuestras virtudes” ( E.N. I,I ).  Dios, el Maestro interior, es quien llama y nos seduce lentamente hasta atarnos  con suaves lazos.
-          Vivir en la escuela de Nazaret supone también el atrevimiento, la “parresía” de los hijos de Dios: perdonad mi atrevimiento (E.N.I,I ) dice en repetidas ocasiones Desideria.
Desideria refleja muy bien cómo podemos ir y por qué motivos a  la escuela de Nazaret:  por “la dicha de poder visitaros”, “para escuchar las palabras de paz y vida eterna”, para “ofrecer no sólo lo que se tiene y vale sino el corazón”, “buscar ánimo, aliento y comprensión para mis defectos e ignorancias”…tantas cosas!
También se nos piden algunas actitudes que Desideria explica así: (vengo)   “ ansiosa, deseosa, agradecida, acostumbrada...y resuelta a poner por obra lo que aprende en Nazaret”.
Para ello, hará falta un grado de intimidad: “sientate cerquita” ( E.N. I,I ) le dice Jesús a Desideria.  Y son necesarias unas condiciones:
Acércate con infantil sencillez y confianza.
Escucha con atención y agradecimiento.
Guarda diligente las divinas palabras en tu corazón.
Sé agradecida y fervorosa.
Acrecienta tu esperanza
No te arredren las dificultades.
Sé humilde.
Pon por obra cuanto aprendas.

En Nazaret nuestro corazón se unifica: mi deseo más profundo –Dios- pasa  a ser lo único que quiero. Manyanet apuntará que mientras no vivimos unificados…vivimos en tibieza, mediocridad. Algo que no es propio de Nazaret.

viernes, 23 de noviembre de 2012

MANYANET DE LA A...A LA Z...


E de Escritor
Que Manyanet era un enamorado de los libros, lo sabemos. Pero no todos los que aman los libros dan el salto a escribirlos. Manyanet concibe la escritura como una prolongación de su vida y su quehacer: como apostolado.
Como escritor goza de dos características: la proliferación- escribe mucho- y la capacidad de manejar diversos géneros. Veamos algunos:

Género legislativo: con la fundación de dos Congregaciones, Manyanet regula la vida religiosa tal como él la concibe. Para ello escribe dos Constituciones para el Instituto masculino y tres para el femenino. También escribió unos Estatutos para una Tercera Orden.  A esto habría que sumar los ceremoniales para la vida religiosa.
Género epistolar: se conservan más de mil cartas y sabemos que se han perdido muchas. El contenido del corpus que se conserva es muy variado: hay cartas de dirección espiritual, cartas del fundador que está pendiente de los últimos detalles de una nueva comunidad, cartas oficiales, dirigidas a varios destinatarios, cartas de cortesía…Sin duda son  las primeras las que más reflejan su alma. Los destinatarios más frecuentes son el P. Bonaventura Mullol y M. Encarnación Colomina.

Género Pastoral: enmarcamos aquí sus obras más importantes: La Escuela de Nazaret, El Espíritu de la Sagrada Familia y Preciosa Joya de Familia. En ellas traza una teología de la familia y la vida religiosa.
Género devocional: Manyanet sabe que es en el corazón donde residen los afectos y él va a fomentar la devoción, es decir, el amor sencillo del pueblo a su Dios. Para ello escribe  Trisagios a la Sagrada Familia, Visitas a San José, Triduos en honor a San José, Loores y gozos de la Sagrada Familia…

Género homilético: se han recogido algunos sermones suyos en los que se percibe tanto el conocimiento bíblico que posee como su capacidad para comunicar.
Género autobiográfico: aunque se perdió un “cuaderno azul”  que recogía su autobiografía, conservamos los Recuerdos de mi vida

Género didáctico: unida a su albor fundacional escribe un “método práctico y seguro para la dirección de colegios y escuelas” en las que destaca su método preventivo.

 Su actividad y su difusión le colocan entre uno de los autores religiosos más relevantes del s. XIX.

domingo, 18 de noviembre de 2012

MANYANET DE LA A...A LA Z...


D de Dolor
Cuando Manyanet tiene diecisiete años Mn. Valentí Lledós escribe de él: “sabe qué es comer el pan del dolor” (carta a Ignacio Sullà, 30-9-1850).
Decía Pablo VI, hablando de la cruz,  que  la única prueba creíble del amor es el sufrimiento. Para los santos el dolor, intrínseco a la condición humana, ha sido siempre una oportunidad alegre de asemejarse a Cristo. El dolor apareció muy pronto en la vida de Manyanet. Señalemos algunas  cruces:
. La muerte de su padre cuando cuenta veinte meses
. Las dificultades económicas que subsiguen a esta situación y la necesidad de trabajar para poder cursar estudios desde muy joven.
. La enfermedad  que en 1885 lo postra en cama y que le lleva a tres operaciones de las que le quedarán heridas y dolores permanentes. Él se referirá siempre a las heridas abiertas como “las misericordias del Señor”.  Durante más de dieciocho años nadie supo de su mal. Se añade a esto un reumatismo crónico y grave que lo “roye  de dolor”
 Pero el sufrimiento mayor fue, sin duda alguna, el moral:
. El abandono de los primeros compañeros.
. Las maquinaciones que contra él hace un miembro de su Instituto, Juan Barber, y la difícil decisión de expulsarlo.
. La opinión de Caixal: Manyanet ha perdido la brújula…
 . La difamación sistemática: “se me acusó de turbulento, de falto de administración, de terquedad en mis cosas y empresas; otros me tachaban de bonachón y falto de previsión, de imprudente…una lucha de este género no podía menos de atraerme  las censuras , el desprecio y aversión  de muchos”
. Su destitución como Superior General de las Hijas de la Sagrada Familia.
. La orden de alejamiento de todas las religiosas.
. La desconfianza de su honradez en lo que a gestión económica se refiere.
. La quema pública de sus Constituciones.
. Las deudas que quisieron cargarle a él.
. El silencio de varios obispos ante sus peticiones…
Porque su amor era creíble Manyanet  reaccionó siempre con serenidad y paciencia; pero no sólo eso: con un corazón totalmente entregado el “Fiat voluntas tuas” que rezó un 18 de diciembre de 1879, se convirtió en un alegre Nunc dimittis. Porque en la escuela de Nazaret aprendió también la ciencia de la Cruz. 
 D de Director espiritual
Durante toda su vida Manyanet no tuvo otro interés que colaborar en esa expansión del reino que comienza por crecer en el corazón humano. Su ministerio sacerdotal le permitió acompañar a muchas personas en la búsqueda de Dios y fue un eficaz director espiritual, especialmente de religiosas, como reconocería el obispo Caixal.
Por supuesto nada sabemos de lo que sucedía en lo más profundo de los corazones por el guiados pero guardamos muchas cartas en las que vemos cómo anima, exhorta, reprende, guía, señala peligros y consecuencias, indica qué medios utilizar y, en definitiva, se nos revela como un excelente guía de camino.
El deseo de acompañar a las que inician la vida religiosa le hace trasladar el noviciado de Talarn a Barcelona. Más adelante cuando ya nuestro noviciado esté en Aiguafreda hará innumerables viajes en tren  para pasar casi cada domingo con las religiosas y hablar con ellas. M. Colomina tuvo el acierto de recoger en un pequeño opúsculo los consejos de Manyanet en estas visitas.
También sus libros responden al deseo de guiar a religiosos, laicos y familias por el sendero espiritual.
Porque Manyanet había descubierto en Nazaret su tesoro y, conocedor del camino, ardía en deseos de llevar al mundo a postrarse ante la Trinidad de la tierra… 

miércoles, 14 de noviembre de 2012

MANYANET DE LA A...A LA Z...


D de Desideria
Desideria es para Manyanet el reflejo del alma que busca a Dios. Es la protagonista del libro La Escuela de Nazaret. Pero Desideria es mucho más porque Desideria, lo sepamos o no, somos todos. Y por ello sabemos que Desideria fue, a medida que se iba volcando sobre papel, el más vivo reflejo del corazón de Manyanet.
Desideria viene de desear. Hay ya muchos libros que nos hablan de nuestros deseos más profundos, del deseo de Dios y de un Dios deseante. En realidad, la Biblia es la historia de un ardiente deseo, a veces correspondido, a veces desoído y apagado. Pero siempre vivo.
Desideria, esa figura tan manyanetiana, es una mujer y eso me parece interesante. Es verdad que es el trasunto del alma, que propiamente encarna toda alma deseosa de Dios, pero que sea una mujer impone una reflexión.
La mujer es espacio natural de recepción y creación de vida. Nuestros deseos, debidamente atendidos, son los que configuran nuestra vida. Los que nos crean y recrean. Dicen -¿quiénes?- que la mujer es frágil pero sabemos cuán fuerte puede llegar a ser. Nuestros deseos de Dios son, a menudo,  muy débiles pero basta atenderlos un poco para transfigurar toda nuestra existencia. El deseo de Dios, seguido y saciado, ha sido la única forja de santidad.
Desideria es el prototipo de alma que sabe que “la santidad es posible” pero requiere volver una y otra vez al amor primero. Como Manyanet, que vuelve una y otra vez a Nazaret hasta enamorarse – morar en- de la Santa Casa y vivir en Nazaret para siempre.
D de Disponibilidad
La disponibilidad de Manyanet, la entrega y el abandono total a Dios es la propia de los grandes santos. Por ello es capaz de escribir cuando acaba de ser destituido como Superior General:
“por lo que toca a mi pobre y humilde persona, que no me tenga el menor respeto y consideración: obre, corte, disponga, traslade y haga cuanto crea conveniente delante de Dios y para honra de la Sda. Familia, y esté seguro que siempre me tendrá a su lado obediente y sumiso, pues no deseo ser estorbo sino apoyo y sostén en cuanto lleguen mis fuerzas, ni tampoco mandar sino obedecer”.(22-12-1879. Carta al Obispo Casañas)
Muy interiorizada tiene la virtud de la abnegación…Manyanet vive des-centrado de sí y la profesión religiosa que ha hecho le lleva a la “muerte mística” como la llama él. La única que da la vida.

martes, 13 de noviembre de 2012

MANYANET DE LA A...A LA Z...


C de Cualidades humanas

Las cualidades humanas de Manyanet le sirven como trampolín para alcanzar la santidad. Son la trama sobre la cual Dios tejerá su Voluntad. Pero ¿cuáles eran esas cualidades?
Por una parte estaba dotado de una gran inteligencia. Ello le proporcionará la posibilidad de abrirse otros horizontes, estudiar, ser capaz de analizar su presente e intentar transformarlo. Era extremadamente laborioso, no escatimaba esfuerzos ni noches de sueño. Caixal llega a reprenderle: “trabajas demasiado”…Otra cualidad suya era la humildad. Pese a sentir la llamada de Dios a iniciar nuevos caminos siempre buscó guía, asesoramiento. Tenía también acusada sensibilidad, amaba la naturaleza, los libros, la música y por encima de todo le afligía todo tipo de dolor y carencia humana. La empatía lograba que, poniéndose en el lugar del otro sin juzgar, fuera buscado como director espiritual y su delicadeza le valió fama como tal entre las religiosas. Mostró especial empatía con los niños que le buscaban y le querían. Un sentido del humor suave y bondadoso puede percibirse aún en sus escritos. Sabe reírse de sí mismo, de sus enfermedades y lo usa, con frecuencia, para quitar hierro a situaciones dolorosas, también para exigir. La creatividad  le llevó a  la acción, a buscar soluciones para una sociedad descristianizada. No le importó fundar escuelas en barcos ni empezar una y otra vez. Usó los medios a su alcance, fundó revistas, escribió…y soñó. Gran creatividad demuestra al crear la figura de Desideria y más aún al proponer la erección de un Templo. La exigencia sobre sí se nota ya en el niño que en Barbastro se traza un estricto plan de vida. La tenacidad fue virtud que brilló especialmente en él. Cuando veía claro algo no cejaba en su empeño y resistió siempre, aún en las circunstancias más difíciles, la tentación del desánimo. La lealtad hacia las personas era tan fuerte que llegó a ser, a veces, inconveniente: no supo negarse a la petición de Caixal, no quiso pensar mal de las maquinaciones del P. Barber…le costaba mucho rendirse a la evidencia de que no todos obraban con rectitud.

Brilló en él la capacidad organizativa; así se percibe en todas sus constituciones, que señalan y prevén los más pequeños detalles. También supervisó obras, organizó bibliotecas y, durante toda su vida, administró, con buen tino, los escasos bienes materiales que poseía. El amor a la familia y el amor a su tierra completan una psicología humana fuertemente atractiva.
Junto a esto una notable energía, una cierta dosis de impaciencia y una docilidad extraordinaria hacían de Manyanet un hombre de gran valía. Todo este tejido de cualidades humanas brillará con luz propia al ser iluminadas por la fe.

C de Carisma
El carisma de San José Manyanet hunde sus raíces en el Misterio de la Trinidad divina que él ve reflejada en la Sagrada Familia. El Misterio Trinitario se convierte en nuestro ideal de vida pero antes de ser tal es nuestro origen. En un mundo, el de Manyanet y el nuestro,  que necesita con urgencia ejemplos de donación, comunión y fidelidad es una Gracia haber sido encaminados a la vida escondida del Dios escondido que se hace uno de nosotros. 

 La síntesis del carisma recibido será “seguir y anunciar a Cristo en el Misterio de Nazaret”. El carisma que Manyanet recibe y nos transmite nos sitúa en la intimidad de Dios, nos sitúa en su hogar.
 Para Manyanet, Nazaret es el compendio del Reino tal como debe vivirse aquí en la tierra. Por eso recibe con gratitud el carisma y lo entrega con diligencia, puesto que todo carisma es un don del Espíritu Santo en bien de la edificación del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Un carisma es, siempre, la bendición de Dios sobre una persona para que la comunión trinitaria sea una realidad eclesial y humana.  
El Misterio de la Encarnación es la página vivida por nuestro fundador que, como Desideria, halla en Nazaret todo lo que su corazón desea. Conoce que Dios redime a la humanidad desde su ser familia y por eso la familia será para san José Manyanet la obsesión de su apostolado. Dios con nosotros se ha hecho hogar y toda familia es hogar de Dios. Revelar esa condición es la misión que se deriva del carisma recibido.


No hay duda de que el carisma de Nazaret  eleva la condición humana a la vida divina…

viernes, 9 de noviembre de 2012

MANYANET DE LA A...A LA Z...


B de    belleza

Manyanet tiene alma de artista. Ama espontáneamente lo bello quizá porque desde niño intuye que el rastro que deja Dios en sus criaturas es, precisamente, la belleza. Y él la ve desde niño en  un paisaje nevado que le atrae hasta el punto de ponerse  en peligro. Percibe también la belleza de las flores del jardín parroquial que cuida con Mn. Valentí Lledós a su lado. De especial modo la capta en la música: de niño pertenece al coro parroquial y, ya fundador, insiste en que los niños de sus colegios reciban cultura musical.
Cuando describe  la consagración que su madre hace de él a la  Virgen de Valldeflors, sorprende el subrayado de la belleza:
“María…oh Hermosa y siempre pura (…) Vi una Señora de imponderable hermosura…mi madre habló largo rato en voz baja con aquella Beldad (…) yo posé mis ojos (que los tenía fijos en la Hermosa) en los labios de mi madre…que volviéndose a la Bella (…) le dijo(…). Sí, yo la vi, yo vi aquella Beldad…yo os vi, oh bella María”
El niño Manyanet vive la  experiencia sublime de lo religioso como una manifestación de Belleza. Este hecho lo marcará para siempre. Y será un buscador   y creador de belleza: amará también las buenas lecturas, la compañía de los libros; y los escribirá. La belleza del amor la descubrirá en la familia. Y su amigo Gaudí la plasmará en un Templo universal: la Sagrada Familia,  de Barcelona.
B de    bonaventura
El dulce nombre de su madre va unido a su primera experiencia religiosa. Y va unido al concepto de mujer fuerte que Manyanet admira. Su madre será su guía y la persona  que más influirá en su crecimiento cristiano y también humano pues gracias a mil sacrificios logrará que ese pequeño, dotado de excepcional inteligencia, pueda acceder al sacerdocio. Y desde ese ministerio Manyanet tocará la Belleza y la repartirá.
B de    Barbastro
En Barbastro despierta la vocación religiosa que Manyanet lleva en el alma. Admira a los religiosos escolapios y sueña en ser como ellos. No lo será pero guardará gratitud eterna a su fundador, San José de Calasanz.
En Barbastro recibe, el 30 de mayo de 1849, el sacramento de la confirmación que lo prepara definitivamente para el sacerdocio. Tiene 16 años.
B de    bonaventura Mullol.
El 4 de agosto de 1870 profesa en su manos un joven que será su gran colaborador: Bonaventura Mullol, el único del grupo inicial de los religiosos de la Sagrada Familia que permanecerá  fiel y morirá en el Instituto hermano. Ocupará desde el principio cargos de responsabilidad y sucederá al P. Manyanet como Superior General de los Hijos e Hijas de la Sagrada Familia a la muerte de éste. Guardó siempre una entrañable y estricta fidelidad a Manyanet.
Así, entre una mujer, su madre, y un compañero, se escribe la buena aventura que Manyanet vivió  en su vida. 

jueves, 8 de noviembre de 2012

MANYANET DE LA A ...A LA Z...

 
A de    amor al Dios que se hace familia
Manyanet entiende  la familia como esa matriz afectiva donde el niño/a se forja persona. La familia, suma belleza de expresión amorosa, forja un mismo sentir, un mismo pensar, un mismo obrar a la vez que respeta profundamente la individualidad de cada ser.Por eso se enamora del Dios que quiso ser familia, del Dios pequeño llamado a crecer en nuestros corazones.
El amor al Dios Familia le lleva  a hablar constantemente de la Trinidad del Cielo y la Trinidad de la Tierra. Formar parte de Nazaret, vivir en la Trinidad de la Tierra, es anticipar ya aquí la gloria de vivir en la del Cielo.
El amor de Manyanet a Dios tiene una fuerte dimensión trinitaria.  Si otros santos han destacado por su cristocentrismo, el camino de  Manyanet es absolutamente trinitario. Su unión e intimidad con Cristo, sus largas noches de oración, su deseo de asemejarse a Él, hallan su hontanar en la vida en el Espíritu que alimenta y nutre su fe como camino hacia el Padre. Nazaret es el campo de su contemplación y la pérgola que lo eleva a contemplar – ver con el corazón – a Dios en su misterio Trinitario.
A de    apóstol
Manyanet fundó a los Hijos de la Sagrada Familia Jesús, María y José y a las Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret, con la misión de imitar, honrar y propagar el culto de la Sagrada Familia de Nazaret y procurar la formación cristiana de las familias, Llamado a presentar al mundo el ejemplo de la Sagrada Familia de Nazaret, escribió varias obras y formas de devoción, como el Trisagio a la Sagrada Familia, fundó la revista La Sagrada Familia y promovió la erección, en Barcelona, del templo expiatorio de la Sagrada Familia, obra del arquitecto siervo de Dios Antonio Gaudí, destinado a perpetuar las virtudes y ejemplos de la Familia de Nazaret y ser el hogar universal de las familias. Estas iniciativas eran fruto de su contemplación y también de su sensibilidad social y eclesial.
El Espíritu forjó su personalidad para que fuera en la Iglesia testigo del misterio de salvación realizado en el seno de la Familia de Nazaret y le envió como mensajero del “Evangelio de la familia”. Su gran aspiración era que “todas las familias imiten y bendigan a la Sagrada Familia de Nazaret”; por ello, quiso hacer un Nazaret en cada hogar, una “Santa Familia” de cada familia.
Supo buscar siempre la creatividad apostólica que le llevó a crear nuevas formas para dar a conocer el evangelio. En el fondo, su principal apostolado fue su santidad que, como afirmó Juan Pablo II, tiene su origen en la Sagrada Familia.