jueves, 19 de septiembre de 2013

MÚSICA EN LA BASURA


Esta orquesta, nacida de la basura, es toda una lección de vida. De cómo personas soñadoras ven donde no hay, y lo crean, y de cómo Dios ve también en mí una melodía cuando quizá yo no veo nada reseñable en mi vida.
Los chicos de medios pobres han descubierto la música. Una visión rápida y superficial diría que hay que asegurar antes el bienestar material de toda esa gente. Y aunque es verdad, es una verdad a medias. Quizá yo no puedo solucionar los grandes problemas…pero puedo enseñar a volar y, a veces, dar alas.
Cuando sienta que mi existencia es monótona, gris, y algo “abollada” siempre me queda pensar que Dios sabe reciclarme.
Y aprender a que desechamos mucho pero, a menudo, desechamos personas.  Con un comentario, con una crítica, con mi desconfianza…

El mundo es una melodía. Reciclemos. Reciclémonos. Y dejemos que Dios nos recicle cada día. 

lunes, 16 de septiembre de 2013

PARA VENCER EL MUNDO...LA CRUZ


LA LUCHA ENTRE DAVID Y GOLIAT

Me han regalado un crucifijo que me fascina. Primero admiré la calidad de su artesanía, bella y sencilla; pero la otra tarde, orando ante Él, descubrí de pronto que tenía forma de honda. Me hizo sonreír porque mi infancia, transcurrida entre niños de pueblo – solo niños- va asociada a hondas a las que llamábamos tirachinas y con las que causamos más de un enfado a mi padre cuando, subidos los tres hermanos a un árbol, nos dedicábamos a usarlo contras los trabajadores que salían de la fábrica. Así que miré el Cristo con algo de guasa pero de repente me di cuenta de que la Cruz es la honda que te permite derrotar al enemigo, al Enemigo. Y sólo es así porque lo que se arroja al enemigo desde ese palo, no es una piedra sino Dios mismo, Cristo Jesús.
Si supiéramos, cada vez que nos ronda el miedo, la tentación, la soledad, el pecado mismo, coger la cruz y lanzar contra ellos el Nombre de Cristo…

Recordemos el pasaje en que David vence a Goliat porque hay en el relato un detalle especialmente sutil: el que alude a las armas y defensas humanas. Cuando por fin Saúl permite a David enfrentarse a Goliat (1Sm 17,38ss), lo prepara para el lance con casco de bronce y coraza. Pero David prueba a andar y no puede pues él, un pastor, está acostumbrado a ropa ligera y todo aquello le impide ser él. Así que “lanzó de sí aquellas cosas” (17,39). Aquellas cosas eran todas las seguridades humanas, era la vestimenta para la guerra y la defensa. Era lo que, por lógica, debía llevar. Pero David “tomó su honda y cinco piedras lisas del arroyo” (17,40) y se enfrentó al gigante que “le tuvo en poco” (17,42). Era joven y no llevaba la protección de un experto guerrero. Pero David, con la simplicidad de su honda, lo fulminó.

Se me ocurre que si sólo recurriéramos a Cristo cuando nos acecha el peligro, venceríamos.
Que si no buscáramos aparentar y lucháramos con lo que somos, venceríamos.
Que si nuestras cinco piedras fueran las cinco llagas de Cristo Crucificado, venceríamos.
Que Cristo, y Cristo crucificado, sea para mí instrumento de victoria. Como celebramos hace pocos días en la fiesta de la Exaltación de la Cruz.



viernes, 13 de septiembre de 2013

SEMBRAR OPTIMISMO


Hay alguien que, en Tenerife, siembra el bien. Con una frase. Pero una frase que, de noche, planta en su terreno para que al día siguiente centenares de automovilistas sonrían al leerla y vayan de mejor ánimo a su trabajo a pesar de soportar las largas colas de la carretera de la Orotava.
En el km 32 Anoniman deja sus mensajes. Son frases cortas que tiene enjundia, contenido. A veces con un toque de humor, de poesía…a veces son frases más largas y nos intriga hasta que no las completa.

Sus mensajes se comentan, se guasapean, se cuelgan en Facebook y se tuitean. Al final, sin salir del anonimato, Anoniman ha creado su blog – frasesanonimas- donde recoge sus ya más de 500 mensajes.




Y es que lleva años haciéndolo. De noche, cada cierto tiempo – una semana…dos…- cambia la frase. Hay gente que no cambia la ruta, pesada y densa, para no perderse la frase. Hay gente que las colecciona. Y muchos, muchísimos, las comentamos.
Anoniman se ha convertido para mí en un referente de lo que se puede hacer cuando se quiere hacer algo. De esta persona admiro su capacidad para darnos lo que necesitamos tanto: una palabra de humor o ánimo al comenzar el día, un poco de poesía, una sonrisa…algo inmaterial pero esencial. Anoniman sabe leer corazones y crear respuestas. Porque es creativo. En su tierra no sólo crecen frutos sino sonrisas. De Anoniman admiro la constancia, porque ya son muchos años los que lleva montando de noche sus mensajes.


Pero Anoniman es un ejemplo de gratuidad. Ahora le llega algo de fama – y sigue sin dar el nombre aunque los lugareños saben, por supuesto, que es su vecino- pero él escribe a fondo perdido. Su objetivo, dice su blog, es sembrar optimismo.
Anoniman podría ser de Nazaret. Por lo escondido, por los medios sencillos, por la constancia, por la esperanza, por el inmenso amor que hay a todos los que ni siquiera conoce y van por carretera. Por la gratuidad y el bien sembrado.
Todo un ejemplo. 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

PERDERSE Y DEJARSE ENCONTRAR


Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a él para oírle. Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Éste acoge a los pecadores y come con ellos.»  Entonces les dijo esta parábola:
 «¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va a buscar la que se perdió, hasta que la encuentra?  Cuando la encuentra, se la pone muy contento sobre los hombros y, llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos y les dice: `Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido.' Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión.
 «O, ¿qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra?  Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas y les dice: `Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido.'  Pues os digo que, del mismo modo, hay alegría entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta.»
 Dijo: «Un hombre tenía dos hijos. El menor de ellos dijo al padre: `Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde.' Y él les repartió la hacienda. Pocos días después, el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano, donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino.  «Cuando se lo había gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país y comenzó a pasar necesidad.  Entonces fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos.  Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pues nadie le daba nada.  Y entrando en sí mismo, dijo: `¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre!  Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti.  Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros.'  Y, levantándose, partió hacia su padre. «Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente.  El hijo le dijo: `Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo.'  Pero el padre dijo a sus siervos: `Daos prisa; traed el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en la mano y unas sandalias en los pies.  Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta,  porque este hijo mío había muerto y ha vuelto a la vida; se había perdido y ha sido hallado.' Y comenzaron la fiesta.   «Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas;  y, llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.  Él le dijo: `Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano.'  Él se irritó y no quería entrar. Salió su padre y le rogaba.  Pero él replicó a su padre: `Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos;  y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!'  «Pero él le dijo: `Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo;  pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo había muerto y ha vuelto a la vida, se había perdido y ha sido hallado.'»( Lucas 15, 31-32)

domingo, 8 de septiembre de 2013

LOS POBRES, PUERTA DE LA IGLESIA



Tienen intuición, nadie lo puede negar. Los pobres no suelen colocarse en las puertas de los bares ni en las entradas de los centros comerciales. Suelen sentarse, desde tiempos inmemoriales, en las entradas de las iglesias. Es una manera clara de decirnos que lo que se vive dentro, lo que se proclama, lo que se cree, les debe llegar a ellos. Saben, sin saber, que un centro comercial no cambia el corazón pero la fe celebrada y profesada  debe hacerlo.
A menudo me incomoda tener que pasar ante el pobre de la puerta de la iglesia. Pero como dice Gustavo Gutiérrez “extra pauperes nulla salus”: lejos de los pobres no hay salvación. Antes se afirmaba esto de la iglesia y de hecho Gustavo Gutiérrez parafrasea la afirmación preconciliar “extra eclessia nulla salus”, fuera de la Iglesia, no hay salvación.

Aunque me incomode a veces, me gusta que los pobres escojan la puerta de la iglesia. Ellos son el termómetro de nuestra fe. Que sólo podremos decir que vivimos el evangelio si alargamos la mano a los débiles. Para llegar a Dios, hay que pasar por el hermano necesitado. Porque “cualquier cosa que hicierais a uno de estos pequeños, a mí me lo hacéis…”

jueves, 5 de septiembre de 2013

XXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO


En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: «Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleve su cruz detrás de mí no puede ser discípulo mío. Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: "Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar." ¿O que rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.» (Lucas 14,25-33):

Parece que es mucha la gente que acompaña a Jesús. Y no obstante, al final estuvo solo, muy solo. Hay una fase de descubrimiento de la persona de Jesús que encandila y fascina. Pero siempre viene la prueba, el momento en que Jesús rompe mis esquemas, las ideas que me he forjado sobre él. Amar a Dios significa estar abierto/a a su realidad y aceptarlo tal como es…
Vayamos al relato:

La centralidad de Jesús

Jesús va delante y la comunidad le sigue. Por eso necesita volverse, girarse cuando les quiere hablar. La palabra que Jesús proclama parece inicialmente dura. Pero nos remite a una realidad y es la de que la vida no es "una tienda de todo a cien”, como se llamaban antes, donde todo tiene más o menos el mismo valor. Jesús nos pide que reconozcamos a Dios como Absoluto. Pero el verbo posponer no suele gustarnos pues nos parece que es dejar “en segunda fila” a aquellas personas que tanto amamos: padres, hermanos, familia…
No. Jesús no nos pide que graduemos nuestro amor pues en Él todo cabe. La imagen que me viene a la cabeza es la del palo de un pajar que permite que todo se ordene y, al mismo tiempo, centraliza, agrupa y sostiene.  Es el “Dios mío y todas las cosas” de Francisco de Asís. Que mi amor por Jesús sea ese bastón que ancla el resto de mi vida…

Llevar la cruz detrás de Jesús. 

En la vida se nos da, con el gozo, el dolor. Todos tenemos alguna cruz: personal (enfermedad, temperamento, limitación psíquica…) familiar (parejas rotas, hijos alejados…) social (trabajo, escasa valoración…)…¡hay tantas cruces! Bien es verdad que habría que distinguir entre las cruces reales y las que nos fabricamos artificiosamente…hay mucho sufrimiento que no sólo no es querido por Dios ( Dios no quiere ningún sufrimiento) sino que se le hace, incluso, intolerable: ¿cómo va a tolerar Dios, que nos considera su imagen, su obra de arte, que digamos que “no valemos nada”? Y cuánto dolor produce la baja autoestima…que, encima, es una especie de bofetada a Dios.
Pero lo importante es que si hay dolor en nuestra vida sepamos llevarlo por el mismo camino que siguió Jesús. Es importante que aprendamos a dar valor redentor a nuestro sufrimiento. La cruz de Cristo tiene un potencial infinito porque fue ofrecida al Padre. Qué lástima tanto dolor perdido porque sólo se “soporta” y no se ofrece…

Capaz de acabar

Ya decía Manyanet que no está todo en comenzar sino en seguir adelante y concluir…y que mientras comenzar es de muchos, acabar es de pocos…Jesús pone la imagen de un hombre que no es capaz de acabar de construir su propia casa y por ello es motivo de burla. Ante la vida se precisa la capacidad de reflexión, que aparece en los verbos calcular y deliberar. Sólo si primero pasamos por el silencio del corazón nuestro proyecto vital, si calculamos qué se nos pide y deliberamos con Dios el plan, para ver si Él aplaude o perfila aquel proyecto que yo le presento, sólo así tenemos una posibilidad de concluir la obra. Todos conocemos personas-globo, personas que comienzan con entusiasmo y pinchan ante la primera dificultad…Y conocemos también personas hormiga que paso a paso y sin permitirse desfallecer, avanzan hacia la meta. ¿Qué soy yo? ¿soy paciente en lo esencial? 

La renuncia a los bienes


A pocas personas pide Jesús una renuncia total a los bienes. Pero a todos los que intentamos seguirle nos pide que de corazón podamos decir: Tú eres mi único bien. Todo, sin Ti, es nada. Y nada, contigo, es todo. 

lunes, 2 de septiembre de 2013

NUNCA MÁS LA GUERRA


ESTE VIERNES, EL PAPA CONVOCA UNA JORNADA MUNDIAL DE AYUNO Y ORACIÓN

El Papa convoca una jornada mundial de oración y ayuno por la paz el próximo 7 de septiembre El Pontífice ha invitado a los hermanos cristianos no católicos así como a los pertenecientes a las demás religiones, a unirse a esta iniciativa según el modo que considerarán más oportuno. "Nunca más la guerra". “Es el grito que expresa con fuerza – dijo hoy el Papa en un amplio llamamiento por la paz en Siria–. Y añadió: “Queremos un mundo de paz, queremos ser hombres y mujeres de paz”. “Queremos que en nuestra sociedad destrozada por divisiones y por conflictos, estalle la paz”. “Nunca más la guerra”, fue el grito del Papa Francisco durante el rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro. “He decidido convocar para toda la Iglesia el próximo 7 de septiembre, víspera de la Natividad de María, Reina de la Paz, una jornada de ayuno y de oración por la paz en Siria, en Oriente Medio y en el mundo entero”, ha agregado Francisco. El Pontífice invitó a los hermanos cristianos no católicos así como a los pertenecientes a las demás religiones, a unirse a esta iniciativa según el modo que considerarán más oportuno. Y como él mismo explicó “el 7 de septiembre en la Plaza de San Pedro, desde las 19.00 y hasta las 24.00 horas, nos reuniremos en oración, en espíritu de penitencia, para invocar de Dios este gran don por la amada nación siria”. Porque como añadió el Papa Francisco, “la humanidad tienen necesidad de ver gestos de paz”. El Papa condenó con particular firmeza el uso de las armas químicas.