sábado, 15 de febrero de 2014

SÍ, SÍ...NO, NO


"No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento.
Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda.
Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.
"Porque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos.
 "Habéis oído que se dijo a los antepasados: No matarás;  y aquel que mate será reo ante el tribunal.
Pues yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal; pero el que llame a su hermano "imbécil", será reo ante el Sanedrín; y el que le llame "renegado", será reo de la gehenna de fuego.
Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti,

sábado, 8 de febrero de 2014

SAL DEL MUNDO


 «Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.
 «Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte.  Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa.  Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. (Mateo 5,13-16)

En el contexto del Sermón de la montaña, que se considera la síntesis del pensamiento y mensaje de Jesús, nos encontramos con dos imágenes cotidianas:

LA SAL. La sal era muy apreciada en el mundo antiguo (de ahí la palabra salario pues se pagaba a veces con sal) y se vendía en trozos en la plaza. Se cortaba y siempre caía sal al suelo que ya no servía pues era pisoteada. Así, el cristiano separado de Cristo…ya no da sabor.

viernes, 7 de febrero de 2014

LA MÚSICA DEL CORAZÓN


Si llevas la música en el corazón...crearás Belleza en el día a día de tu vida. Aunque te parezca que no posees "nada": ni una excesiva cultura, ni un talento excepcional, ni un talento destacable...DE TODO SACARÁS UNA CANCIÓN.
No son las circunstancias adversas las que nos enmudecen. Somos nosotros que dejamos de cantar. 

lunes, 3 de febrero de 2014

SIN CHISMES



El actor estadounidense Philip Seymour Hoffman  acaba de fallecer. En su película "La Duda" nos deja, en su papel de sacerdote, una estupenda reflexión sobre la (mala)  costumbre de chismorrear.
Por una convivencia...¡sin plumas!

domingo, 2 de febrero de 2014

¡GRACIAS, PAPA!


"¿Qué pasaría si no existiesen las monjas en los hospitales, en misiones, en las escuelas? No se puede pensar una Iglesia sin monjas. Son grandes estas mujeres que consagran su vida a los demás y a Jesús.(...) Los consagrados son testigos de que Dios es bueno y misericordioso"

(Angelus 2-2-2014. Día de la Vida Consagrada)

sábado, 1 de febrero de 2014

CONSAGRADOS AL SEÑOR



Cuando se cumplieron los días en que debían purificarse, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor,  como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor  y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor.
Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón. Era un hombre justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo.  El Espíritu Santo le había revelado que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor.  Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él,  le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
«Ahora, Señor, puedes, según tu palabra,
dejar que tu siervo se vaya en paz;
 porque han visto mis ojos tu salvación,
 la que has preparado a la vista de todos los pueblos,
 luz para iluminar a las gentes
y gloria de tu pueblo Israel.»

 Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él.

lunes, 27 de enero de 2014

NO ME ESCONDAS TU MIRADA



Me contaba un día una madre que ella en casa, cuando su hijo pequeño se portaba mal, no necesitaba gritar ni castigarlo. Sencillamente, durante una mañana o una tarde – nunca era más – no lo miraba. Trasteaba por la casa, le daba de comer, lo vestía…pero no lo miraba. Hasta que el pequeño – que al principio era tozudo como una mula y no reconocía lo que había hecho  mal – se deshacía en llanto. Entonces la mamá se acercaba, lo consolaba y le hacía todas las reflexiones. Y el pequeño aceptaba todo con tal que la mamá lo volviera a mirar.
Reconozco que me pareció “dura” la postura de la madre. Necesitamos que nos miren, que no nos nieguen la mirada! No podemos vivir sin la mirada de quien amamos.
Y es lo que el salmista pide a Dios: no me escondas tu mirada.(salmo 102,3)
No le pide verlo sino ser visto. Como ese niño que, posiblemente, no miraba mucho a su madre pero sí se sabía mirado por ella.
 “El mirar de Dios es amor”. Quizá porque sólo puedo vivir en el amor, mi vida no subsiste sin el mirar de Dios. A veces nuestra mirada se distrae y no le busca. Nos entretienen juguetes y distracciones.

Basta tener la certeza de que, siempre, Dios nos mira y nos ama. Orar es, simplemente, tomar conciencia de esa mirada. Dejarnos mirar. Y mirarle.