sábado, 8 de febrero de 2014

SAL DEL MUNDO


 «Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.
 «Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte.  Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa.  Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. (Mateo 5,13-16)

En el contexto del Sermón de la montaña, que se considera la síntesis del pensamiento y mensaje de Jesús, nos encontramos con dos imágenes cotidianas:

LA SAL. La sal era muy apreciada en el mundo antiguo (de ahí la palabra salario pues se pagaba a veces con sal) y se vendía en trozos en la plaza. Se cortaba y siempre caía sal al suelo que ya no servía pues era pisoteada. Así, el cristiano separado de Cristo…ya no da sabor.

viernes, 7 de febrero de 2014

LA MÚSICA DEL CORAZÓN


Si llevas la música en el corazón...crearás Belleza en el día a día de tu vida. Aunque te parezca que no posees "nada": ni una excesiva cultura, ni un talento excepcional, ni un talento destacable...DE TODO SACARÁS UNA CANCIÓN.
No son las circunstancias adversas las que nos enmudecen. Somos nosotros que dejamos de cantar. 

lunes, 3 de febrero de 2014

SIN CHISMES



El actor estadounidense Philip Seymour Hoffman  acaba de fallecer. En su película "La Duda" nos deja, en su papel de sacerdote, una estupenda reflexión sobre la (mala)  costumbre de chismorrear.
Por una convivencia...¡sin plumas!

domingo, 2 de febrero de 2014

¡GRACIAS, PAPA!


"¿Qué pasaría si no existiesen las monjas en los hospitales, en misiones, en las escuelas? No se puede pensar una Iglesia sin monjas. Son grandes estas mujeres que consagran su vida a los demás y a Jesús.(...) Los consagrados son testigos de que Dios es bueno y misericordioso"

(Angelus 2-2-2014. Día de la Vida Consagrada)

sábado, 1 de febrero de 2014

CONSAGRADOS AL SEÑOR



Cuando se cumplieron los días en que debían purificarse, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor,  como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor  y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor.
Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón. Era un hombre justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo.  El Espíritu Santo le había revelado que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor.  Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él,  le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
«Ahora, Señor, puedes, según tu palabra,
dejar que tu siervo se vaya en paz;
 porque han visto mis ojos tu salvación,
 la que has preparado a la vista de todos los pueblos,
 luz para iluminar a las gentes
y gloria de tu pueblo Israel.»

 Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él.

lunes, 27 de enero de 2014

NO ME ESCONDAS TU MIRADA



Me contaba un día una madre que ella en casa, cuando su hijo pequeño se portaba mal, no necesitaba gritar ni castigarlo. Sencillamente, durante una mañana o una tarde – nunca era más – no lo miraba. Trasteaba por la casa, le daba de comer, lo vestía…pero no lo miraba. Hasta que el pequeño – que al principio era tozudo como una mula y no reconocía lo que había hecho  mal – se deshacía en llanto. Entonces la mamá se acercaba, lo consolaba y le hacía todas las reflexiones. Y el pequeño aceptaba todo con tal que la mamá lo volviera a mirar.
Reconozco que me pareció “dura” la postura de la madre. Necesitamos que nos miren, que no nos nieguen la mirada! No podemos vivir sin la mirada de quien amamos.
Y es lo que el salmista pide a Dios: no me escondas tu mirada.(salmo 102,3)
No le pide verlo sino ser visto. Como ese niño que, posiblemente, no miraba mucho a su madre pero sí se sabía mirado por ella.
 “El mirar de Dios es amor”. Quizá porque sólo puedo vivir en el amor, mi vida no subsiste sin el mirar de Dios. A veces nuestra mirada se distrae y no le busca. Nos entretienen juguetes y distracciones.

Basta tener la certeza de que, siempre, Dios nos mira y nos ama. Orar es, simplemente, tomar conciencia de esa mirada. Dejarnos mirar. Y mirarle. 

sábado, 25 de enero de 2014

VEN CONMIGO


 Cuando oyó que Juan había sido entregado, se retiró a Galilea.  Y dejando Nazaret, vino a residir en Cafarnaún junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí;  para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías:  ¡Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, allende el Jordán, Galilea de los gentiles!  El pueblo que habitaba en tinieblas ha visto una gran luz; a los que habitaban en paraje de sombras de muerte una luz les ha amanecido.
 Desde entonces comenzó Jesús a predicar y decir: «Convertíos, porque el Reino de los Cielos ha llegado.» 
Caminando por la ribera del mar de Galilea vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés, echando la red en el mar, pues eran pescadores,  y les dice: «Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres.»  Y ellos al instante, dejando las redes, le siguieron.  Caminando adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, que estaban en la barca con su padre Zebedeo arreglando sus redes; y los llamó.  Y ellos al instante, dejando la barca y a su padre, le siguieron.
Recorría Jesús toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.( Mateo 4,12-23)

 A MODO DE INTRODUCCIÓN