sábado, 8 de marzo de 2014

JESÚS, EL NUEVO ADÁN



Entonces Jesús fue llevado del Espíritu al desierto, para ser tentado del diablo. Y habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, después tuvo hambre. Y llegándose a Él el tentador, dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se hagan pan. Mas Él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios.
Entonces el diablo le pasa á la santa ciudad, y le pone sobre las almenas del templo, Y le dice: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; que escrito está: A sus ángeles mandará por ti, Y te alzarán en las manos, para que nunca tropieces con tu pie en piedra. Jesús le dijo: Escrito está además: No tentarás al Señor tu Dios.
Otra vez le pasa el diablo á un monte muy alto, y le muestra todos los reinos del mundo, y su gloria, y dícele: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dice: Vete, Satanás, que escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y á Él solo servirás. El diablo entonces le dejó: y he aquí que los ángeles llegaron y le servían. (Mateo 4,1-11)

El evangelio de este domingo, el evangelio de las tentaciones, viene a subrayar, de algún modo, la Encarnación. Porque Dios se hizo hombre con todas las consecuencias y eso supone, también, la opción entre el bien y el mal. Es imprescindible relacionar este evangelio con la primera lectura en la que se nos relata la caída de Adán y Eva. Y lo que queda claro es que es propio de la naturaleza humana vencer la tentación, como lo hace Jesús el Nuevo Adán, el referente, a partir de ahora, de la humanidad.  

TIEMPO DE ESPÍRITU

Jesús va al desierto llevado por el Espíritu y esa es la primera lección. El seguidor de Jesús es siempre persona de Espíritu, persona que haga lo que haga – vivir en ciudad o en desierto- nunca lo hace sólo sino “llevado por el Espíritu”. Y para eso hay que escuchar, hacer silencio.
Recordemos que el número 40 es un número simbólico en la cultura semítica. Significa “una larga temporada”. El tiempo que Jesús pasa en el desierto – es improbable que se llevara agenda y calendario- está calcado por el evangelista del tiempo, cuarenta años,  que pasa Israel en el desierto. Jesús, como Israel, entra en el desierto siendo uno y saldrá siendo otro. Y eso es lo que debería ser para nosotros la cuaresma, que también toma el número cuarenta: tiempo de cambio, tiempo de purificación, de discernimiento, de oración. Tiempo de encuentro con Dios.

jueves, 6 de marzo de 2014

MENSAJE DEL PAPA PARA LA CUARESMA



Se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza
(2 Cor 8, 9)

 Queridos hermanos y hermanas:
Con ocasión de la Cuaresma os propongo algunas reflexiones, a fin de que os sirvan para el camino personal y comunitario de conversión. Comienzo recordando las palabras de san Pablo: «Pues conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el cual, siendo rico, se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza» (2 Cor 8, 9). El Apóstol se dirige a los cristianos de Corinto para alentarlos a ser generosos y ayudar a los fieles de Jerusalén que pasan necesidad. ¿Qué nos dicen, a los cristianos de hoy, estas palabras de san Pablo? ¿Qué nos dice hoy, a nosotros, la invitación a la pobreza, a una vida pobre en sentido evangélico?

La gracia de Cristo

martes, 4 de marzo de 2014

ENTRE TOCAYOS


SAN JOSÉ EN SAN JOSÉ MANYANET

Ha comenzado el mes de San José. Junto con la Cuaresma, cierto, pero para el Movimiento de Laicos Nazaret este es un mes con sabor a hogar, un mes entrañable y un mes de exigencia pues no podemos ser de Nazaret y tener una visión opaca, nula o distorsionada de la figura de San José. Aquellos que somos educadores sabemos bien cuántas veces al recibir a un padre hemos pensado interiormente: “ahora entiendo al hijo”. Si esto, que pertenece a la naturaleza humana, pasa cada día…¿cómo pensar en “entender” mínimamente a Jesús sin acercarme a su padre?
San José Manyanet tuvo una especial devoción a San José.

PREPARA LA PASCUA...ESTA CUARESMA NO TE RESISTAS

video

Mañana comienza el tiempo de Cuaresma. Tiempo de cambiar. Pero ¿qué significa cambiar? Más que nunca me viene a la memoria la sentencia del Cardenal Newman que afirma que “convertirse es llegar a ser lo que somos”. No es ser alguien distinto a quien soy ahora. Es dejar emerger el bien que hay en mí, la ternura, la bondad…es dejar que la imagen de Dios, tantas veces oculta, brille.
Me lo trajo a la memoria este video de un huevo que siente estallar en sí la vida que lleva dentro. Para que nazca el pollito es preciso que se rompa la cáscara…pero el miedo nos atenaza y nos resistimos a averiguar qué gran persona podríamos llegar a ser si no peleáramos con Dios para que no nos cambiara. Y Dios es respetuoso…
En esta Cuaresma sólo se me pide que no ponga resistencias a Dios. Que me abandone. Que lo deje “nacer en mí”, romperme por dentro.
Tengo la opción de protegerme. No vale una sola tirita para la fuerza de Dios. Pero si busco nuevas protecciones…llego a encerrarme en mí mismo. Como ese huevo…
Cuaresma: tiempo de no-resistencia, tiempo de abandono.

Tiempo para que Dios nazca en mí.