lunes, 2 de septiembre de 2013

NUNCA MÁS LA GUERRA


ESTE VIERNES, EL PAPA CONVOCA UNA JORNADA MUNDIAL DE AYUNO Y ORACIÓN

El Papa convoca una jornada mundial de oración y ayuno por la paz el próximo 7 de septiembre El Pontífice ha invitado a los hermanos cristianos no católicos así como a los pertenecientes a las demás religiones, a unirse a esta iniciativa según el modo que considerarán más oportuno. "Nunca más la guerra". “Es el grito que expresa con fuerza – dijo hoy el Papa en un amplio llamamiento por la paz en Siria–. Y añadió: “Queremos un mundo de paz, queremos ser hombres y mujeres de paz”. “Queremos que en nuestra sociedad destrozada por divisiones y por conflictos, estalle la paz”. “Nunca más la guerra”, fue el grito del Papa Francisco durante el rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro. “He decidido convocar para toda la Iglesia el próximo 7 de septiembre, víspera de la Natividad de María, Reina de la Paz, una jornada de ayuno y de oración por la paz en Siria, en Oriente Medio y en el mundo entero”, ha agregado Francisco. El Pontífice invitó a los hermanos cristianos no católicos así como a los pertenecientes a las demás religiones, a unirse a esta iniciativa según el modo que considerarán más oportuno. Y como él mismo explicó “el 7 de septiembre en la Plaza de San Pedro, desde las 19.00 y hasta las 24.00 horas, nos reuniremos en oración, en espíritu de penitencia, para invocar de Dios este gran don por la amada nación siria”. Porque como añadió el Papa Francisco, “la humanidad tienen necesidad de ver gestos de paz”. El Papa condenó con particular firmeza el uso de las armas químicas. 

sábado, 24 de agosto de 2013

LA PUERTA ESTRECHA



                                               XXI DOMINGO TIEMPO ORDINARIO


Atravesaba ciudades y pueblos enseñando, mientras caminaba hacia Jerusalén. Uno le dijo: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?» Él les dijo:  «Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán entrar y no podrán.
«Cuando el dueño de la casa se levante y cierre la puerta, os pondréis los que estéis fuera a llamar a la puerta, diciendo: `¡Señor, ábrenos!' Y os responderá: `No sé de dónde sois.'  Entonces empezaréis a decir: `Hemos comido y bebido contigo y has enseñado en nuestras plazas'. Pero os volverá a decir: `No sé de dónde sois. ¡Retiraos de mí, todos los malhechores!'
 «Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, mientras a vosotros os echan fuera.  Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se pondrán a la mesa en el Reino de Dios.
 «Pues hay últimos que serán primeros y hay primeros que serán últimos.» (Lc 13,22-30)

EN EL CAMINO. Seguimos en el camino que lleva a Jerusalén. Y en el camino surge una pregunta muy propia de la persona humana, la salvación. Pero el mundo judío excluía de ésta a todos los paganos y por tanto da por sentado que son pocos los que se salvan, aunque no queda claro cuántos.
La pregunta queda sin respuesta pero, a partir de ella, Jesús nos da una enseñanza que no se esperaba. Con mucha frecuencia esos nos ocurre a nosotros mismos si sabemos estar atentos. Nos dirigimos a Dios con preguntas absurdas (que para nosotros tienen gran importancia) que, obviamente, no va a contestarnos: ¿Por qué permitiste esto? ¿Qué te he hecho yo? ¿Cómo puede ser?
Si supiéramos escuchar aprenderíamos que Dios aprovecha esos momentos para “encaminarnos”, para enseñarnos lo que realmente es importante: luchad. Jesús va siempre a la actitud.

LA PUERTA. Estrecha y cerrada. Jesús afirma que muchos pretenden entrar en la sala pero sin “pagar” el esfuerzo. Y aunque la Salvación es pura Gracia requiere un corazón predispuesto. No vamos a ganarnos el cielo, como decían nuestros mayores, pero sí se nos pide un corazón esforzado.
La puerta cerrada indica fiesta interior. Banquete, festín mesiánico, mesa y comida abundante. Pero hay un momento propicio, un kairós. Las gracias perdidas por distracción no se recuperan. Y para entrar no basta “conocer” a Dios, es preciso la coherencia de vida.

BANQUETE UNIVERSAL. Jesús deja claro que nadie está excluido del Reino. La universalidad es nuestra característica. Sólo quién se ha hecho poseedor del Reino y ha querido excluir, será excluido.

NO SÉ QUIÉNES SOIS. Lo más duro que puede pasar a nuestra humanidad es que Dios no llegue a reconocer en nosotros su imagen. Y no puede reconocerla si predomina nuestro ego, nuestra intolerancia, nuestra seguridad de ser “de los buenos”, nuestra certeza de merecer la salvación…

Quizá si vamos a “los últimos” del mundo aprenderemos las actitudes necesarias para que Dios nos diga algún día: eres mi hijo/hija amada, en ti me he complacido. 

viernes, 16 de agosto de 2013

QUÉMANOS, SEÑOR


 «He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya hubiera prendido! 0 Con un bautismo tengo que ser bautizado y ¡qué angustiado estoy hasta que se cumpla!
«¿Creéis que estoy aquí para poner paz en la tierra? No, os lo aseguro, sino división.  Porque desde ahora habrá cinco en una casa y estarán divididos; tres contra dos, y dos contra tres;  estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.»
Decía también a la gente: «Cuando veis que una nube se levanta por occidente, al momento decís: `Va a llover', y así sucede.  Y cuando sopla el sur, decís: `Viene bochorno', y así sucede.  ¡Hipócritas! Sabéis explorar e aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no exploráis, pues, este tiempo?
 «¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo?  Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, el juez te entregue al alguacil y el alguacil te meta en la cárcel.  Te digo que no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.» Lucas (12,49-59):

El domingo pasado leíamos  tres parábolas de ausencia. Y esa ausencia de Cristo es, en este domingo, una presencia tan fuerte que se convierte en fuego que abrasa y cauteriza las heridas.

EL FUEGO

En muchas culturas el fuego, por lo que tiene de inaprensible y potente, es símbolo de la divinidad. Y con este sentido  se usa, tanto en la escena de Pentecostés como en la frase inicial de este fragmento; porque Jesús ha venido a traer el fuego del Espíritu.
Un fuego que contagia la pasión por el Reino, que purifica de todo mal, que enciende los corazones para el bien, que conforma el alma en el molde del corazón de Cristo; un fuego, un Espíritu, que en Jesús se revela en el ansia por cumplir la Voluntad del Padre y en la cercanía amorosa con los más necesitados. El Fuego que enciende Jesús en nuestros corazones al hacer camino con nosotros es “dulce huésped del alma, suave alivio, descanso en el trabajo, alegría en nuestro llanto. Es fuego que penetra hasta lo más hondo, purifica nuestras manchas, enciende  nuestra aridez, sana nuestras heridas, elimina con su calor nuestra frialdad y corrige nuestros desvíos”...
Pero es fuego. Y quema. Quema orgullos y soberbias, protagonismos e intolerancias…Los Tres de Nazaret vivieron siempre encendidos en este Fuego.    

LA PAZ DE DIOS Y EL CONFLICTO

Todos ansiamos la paz y, unos más y otros menos, tememos el conflicto. Pero lo que queda claro es que la paz de Jesús no es la que da el mundo y, por lo mismo, llegar a obtenerla pasa por entrar en conflicto con ese mundo, chocar con él, sentir el desgarro del corazón cuando se hace preciso optar. Porque Jesús pone de relieve actitudes de nuestro corazón que son incompatibles, luces y sombras propias; y también la llamada a ser profeta.
Por el bautismo todos somos profetas. Enviados de Dios para ser la conciencia del pueblo. El evangelio de hoy nos llama a “ser conflictivos” a denunciar lo que nos deshumaniza, a no callar ante la injusticia, a ver las cosas bajo otra Luz…
La paz de Dios nada tiene que ver con la calma y la tranquilidad. Puede ser muy dura y llegar envuelta en soledad. Pero es paz.

LOS SIGNOS Y SU LECTURA

Jesús pone de relieve nuestra ceguera esencial. Sabemos ver si lloverá, si nacen las flores o vienen coches por la carretera vecinal. Sabemos ver cosas y personas pero nos cuesta ver la Mano que los guía.
Jesús nos quiere adultos en la fe. Y nos dice que juzguemos nosotros. No pidamos recetas, hay que ir leyendo la vida día a día. Es preciso “explorar este tiempo”.

Porque lleva oculta una gran riqueza; la posibilidad de ser santos. Basta con saber leer los signos que nos guían. 

jueves, 15 de agosto de 2013

COMUNICADO A LOS LAICOS NAZARET DEL NUEVO GOBIERNO GENERAL

Nuestro XXI CAPITULO GENERAL se ha sentido muy acompañado por todos vosotros y por vuestras oraciones, laicos de Nazaret.
La gratitud y la alegría que sentimos es inmensa, al saber que sois tantos los que desde vuestras familias compartís el carisma y la misión.
En estos días os hemos tenido muy presentes y desde aquí queremos haceros llegar este comunicado.

Que San José Manyanet bendiga cada uno de vuestros hogares.

BENDICIONES DISFRAZADAS



Leo en un libro una expresión que me ha gustado particularmente. Dios tiene “bendiciones disfrazadas”, nos regala de vez en cuando su bendición de forma oculta, sin dejar ver, a primera vista, que lo que recibimos es un don, una auténtica bendición. La bendición directa, aquella feliz oportunidad, aquella persona que nos quiere, aquella gracia personal no requiere de nosotros gran actividad interna. Se acoge y, por supuesto, se agradece.

Pero a veces Dios envía bendiciones disfrazadas, dones que no parecen dones, regalos que no sólo no valoro de entrada sino que me disgustan. Y los cojo porque la vida no siempre me da opción de escoger. Las bendiciones disfrazadas pueden ser, muchas veces, dolorosas.
Tengo unos amigos que, hace años, tuvieron trillizas; una de ellas con serias discapacidades psíquicas. Aquella niña que fue recibida con mucho dolor, pero también con muchísimo amor, fue una bendición disfrazada. La familia se unió en torno a ella y germinaron muchas virtudes (la valoración de cada pequeño logro, la aceptación de la dificultad, la fortaleza…) que han sido una auténtica bendición para todos.

Conozco una abuela que tiene alzheimer; ahora apenas conoce pero ha dejado a su familia una herencia fabulosa: la aceptación, incluso con una chispa de humor, de la enfermedad.
A veces una bendición disfrazada puede ser un recodo en el camino, palabra  que el diccionario define como un “ángulo o revuelta que forman las calles, caminos, ríos, etc., torciendo notablemente la dirección que traían” .Es un momento en que se pierde de vista el norte y se hace preciso caminar a oscuras. O momentos en que las situaciones que se viven,  ponen en tela de juicio todo lo que hasta ahora parecía válido y es preciso mantener la vela encendida porque el sol no funciona. Podemos vivir como un auténtico choque emocional  lo que puede ser bendición disfrazada…  

No siempre son tan dolorosas las bendiciones disfrazadas. A veces un choque entre personas supone el nacimiento de una auténtica amistad; una divergencia de pareceres resulta ser un enriquecimiento; una pequeña contrariedad saca a la luz lo mejor de uno mismo; una decepción o un fracaso nos hacen buscar otras soluciones que, a la larga, resultan mucho mejores que las que inicialmente deseábamos. Un traslado de ciudad a ciudad puede resultar doloroso pero puede ser también una oportunidad. Y hasta ese novio o esa novia que te deja puede ser una bendición disfrazada porque te ahorra futuros y quizá irreparables disgustos.

Dios quiere hacernos jugar. Como madre amorosa nunca nos va  a dar nada malo. Como mucho, un jarabe que sabe mal pero que sana. Y cuando permite, sólo permite, que el mal llegue a nuestras vidas, Él se las apaña para colarse por una rendija y nos da la oportunidad de descubrir la bendición disfrazada.

La próxima vez que algo que no te guste llame a tu puerta, sal a recibirlo sabiendo que ahí va una “bendición disfrazada”. Descúbrela. 

domingo, 11 de agosto de 2013

VIII SUPERIORA GENERAL


Hoy, 11 de  agosto de 2013, las 24 religiosas capitulares, después de invocar al Espíritu Santo, han elegido VIII Superiora General de las Misioneras Hijas de la Sagrada Familis de Nazaret a M. Montserrat del Pozo Roselló.
Nacida en Caracas el 13 de septiembre de 1954 su familia - de origen catalán- se trasladó a Badalona (Catalunya) cuando ella era aún niña. Se educó en el Col.legi Sant Andreu que nuestra Congregación tiene en la ciudad.
Entró en la Congregación el 4 de octubre de 1975. A lo largo de su vida ha destacado por su innovación pedagógica. Ha publicado diversos libros sobre inteligencias múltiples y experiencias docentes y ha dado infinidad de cursos para formar profesores y padres.
La nueva tarea que ha recibido contará, sin duda, con la colaboración de todos y con nuestra oración.


                                                    MUCHAS GRACIAS

Es momento también de agradecer los 18 años de servicio que M. Edith Gutiérrez ha prestado a la Congregación. El bien sembrado siempre germina...La entrega, el afán por transmitir el carisma, el amor a cada una de nosotras y el sentido de consagración es algo que le agradecemos profundamente.
Es preciso también manifestar la gratitud a todo el equipo de gobierno: M. Ramona Gabarró, M. Mª Angeles Melero, Mª Nhur Luque y M. Belén Aragón. Sin aunar esfuerzos, nada es posible.
Mañana informaremos del nuevo equipo de gobierno. Mientras tanto, oración.

viernes, 2 de agosto de 2013

TIEMPO DE ESPÍRITU


XXI CAPÍTULO GENERAL DE LAS MISIONERAS HIJAS DE LA SAGRADA FAMILIA DE NAZARET.

Llegadas de todo el mundo – Italia, España-Camerún, Brasil-Paraguay, Venezuela, Colombia-Ecuador…- el día 1 de agosto se reunieron las religiosas capitulares en el Colegio Montserrat (Barcelona)  donde un nutrido grupo de religiosas de España-Camerún había preparado una fiesta de bienvenida para todas.
Tras el rezo de vísperas y la cena, se comenzó la celebración de la que fue parte muy importante un merecido homenaje de gratitud a las dieciocho años de servicio de M. Edith Gutiérrez como Superiora General. Hubo momentos de risa, de juego…y de emoción. Hubo signos entrañables y momentos de oración. Todo en la placidez de una noche de verano – la fiesta era al aire libre- y con la alegría que nos caracteriza.
El día 2 comenzó con la Eucaristía, celebrada en el santuario de San José Manyanet  y presidida por el P. General de la Congregación hermana. Después de la misa –sobre el altar que guarda los restos del fundador- visitamos el Memorial o museo del P. Manyanet y a continuación hubo una comida festiva en el colegio Mare de Déu dels Àngels.
Al finalizar, despedimos a las capitulares que se dirigieron al Colegio Montserrat para comenzar, con las palabras de apertura de M. Edith, el XXI Capítulo General Ordinario.